Eliminar el acné

Sección 2 - Desajustes hormonales

 

El acné causado por desequilibrios hormonales normalmente es influenciado por la presencia de andrógenos en el cuerpo, siendo esto muy común cuando eres adolescente conocido vulgarmente por acne juvenil. Las hormonas andrógenas estimulan la segregación de las glándulas sebáceas. Un ejemplo de esto es que los andrógenos estimulan las glándulas sebáceas durante la menstruación, por esta razón las mujeres tienden a tener barros o espinillas durante esta época. Así, también los andrógenos son afectados por el nivel de estrés en nuestro cuerpo, de manera que cuando estamos nerviosos tendemos a padecer de barros. En los adultos, estos ataques de acné generalmente aparecen en la parte inferior de la cara, incluyendo alrededor de la mandíbula y la barbilla.


El nivel de andrógenos en nuestro cuerpo se puede ver afectado por algunas condiciones físicas en ciertos casos patológicas (enfermedad). Tal es el caso de la alopecia, problemas menstruales, obesidad, infertilidad o diabetes entre otras. En muchos casos, los dermatólogos trabajan conjuntamente con los ginecólogos para encontrar las causas y coordinar los tratamientos.

 

 El acné se inicia en las glándulas sebáceas de la piel, que segregan una sustancia oleosa llamada "sebo". El sebo normalmente se transporta desde la glándula sebácea hasta la superficie de la piel a través de un pequeñísimo folículo piloso. Con el acné, el sebo queda atrapado, muchas veces mezclado con células de piel muertas y bacterias, creando un poro obstruido denominado "comedón" (plural: "comedones"). Los puntos negros son comedones que llegan a la superficie de la piel, mientras que los barros son comedones que permanecen debajo de la superficie de la piel. También pueden desarrollarse pequeños bultos rojos, granos y quistes. Contrario a los mitos populares, no se ha demostrado que el chocolate, las comidas con alto contenido de grasa y la piel sucia provoquen el acné.